jueves, 6 de enero de 2011

Proyecto DATAPREV

     Su estudio recibió fondos del proyecto DATAPREV («Desarrollo de una base empírica para la promoción y la prevención de la salud mental en Europa: una base de datos de programas y producción de directrices para políticas y prácticas»), financiado con 997.621 euros mediante el Sexto Programa Marco (6PM) comunitario para mejorar la base empírica de la investigación de políticas dedicadas a la protección y la promoción de la salud mental.

     Los investigadores evaluaron distintas formas de intervenciones psicológicas y determinaron que las actividades sociales componen uno de los pilares más importantes sobre los que se asienta la salud mental de los más mayores. Los resultados de su estudio se publicaron en la revista Journal of Aging and Health.

     «Las actividades sociales relevantes adaptadas a las necesidades y habilidades de los más mayores deberían incluirse en la planificación de sus cuidados», explicó Anna Forsman, doctorando de la NHV y autora principal del estudio.
     Los investigadores descubrieron también que no se producía ningún efecto significativo en las intervenciones centradas en el ejercicio físico, la formación, los grupos de apoyo, la reminiscencia u otras con contenidos combinados.
     El estudio se basó en búsquedas sistemáticas en once bases de datos electrónicas hasta octubre de 2009. El objetivo principal fue compilar y evaluar conocimientos basados en datos y ejemplos adecuados sobre cómo prevenir la depresión y promocionar la salud mental entre los más mayores.
Coordinado por el Centro Académico de Ciencias Sociales (Países Bajos), el proyecto DATAPREV reunió a científicos de República Checa, España, Austria, Polonia, Finlandia y Reino Unido.
     En otro estudio sobre la depresión, investigadores de la NHV y la Universidad de Gotemburgo descubrieron que el uso de antidepresivos por parte de mujeres suecas es el doble que en hombres. Pero sólo una quinta parte de hombre y mujeres que empiezan a utilizarlos utilizan una única receta.
     «Esto puede indicar que se están realizando acciones para terminar con el tratamiento antes de la fecha indicada», indica la Dra. Karolina Andersson Sundell, investigadora de la NHV.
     El equipo estudió registros de adultos jóvenes que adquirieron al menos un antidepresivo en 2006 y descubrió que entre el 4% y el 13% de los suecos entre 20 y 34 años utilizan este tipo de fármacos. De este grupo la mayoría son mujeres. El estudio muestra que de aquellos que utilizaron antidepresivos, una décima parte también adquirieron neurolépticos, y algunos sólo compraron la medicación una vez, lo que demuestra que no se utilizó de la forma más adecuada.
     «Es necesario observar esta situación durante más tiempo para comprobar si vuelven a adquirir antidepresivos», indicó la Dra. Andersson Sundell. «En la actualidad desconocemos las razones por la que sólo se realiza una compra, por lo que es necesario realizar más estudios. Investigaciones internacionales anteriores indican que los pacientes suelen adoptar decisiones de forma independiente y en escasas ocasiones informan a su médico sobre sus razones para interrumpir la medicación.»
     El equipo descubrió una mayor tasa de mortalidad entre tanto mujeres como hombres que utilizaban antidepresivos en combinación con estabilizadores del estado de ánimo. No así entre los usuarios de sales de litio.
     «Una de las razones posibles es que los usuarios de sales de litio reciben un mejor seguimiento», indicó la Dra. Sundell. «El aumento de la mortalidad también se observó entre el grupo de personas que recibieron antidepresivos y neurolépticos. Es necesario profundizar en los estudios para localizar las razones que aumentan la tasa de mortalidad.»


Vía: La Flecha