miércoles, 12 de enero de 2011

Activistas de WikiLeaks intentan evitar el acceso a su Twitter

     Rop Gonggrijp, un activista holandés que trabajó con WikiLeaks el año pasado, dijo que, junto con la parlamentaria de Islandia Birgitta Jonsdottir, pretende anular una orden judicial del 14 de diciembre que exige a Twitter la entrega de los registros de sus cuentas a fiscales estadounidenses.

     Las autoridades de Estados Unidos están investigando la publicación de miles de cables diplomáticos estadounidenses filtrados el año pasado en la página web de WikiLeaks, organización creada por el australiano Julian Assange.
     La orden judicial pide a Twitter que entregue a fiscales federales en Alexandria, Virginia, todos los registros de las cuentas de Gonggrijp, Jonsdottir, Assange y Bradley Manning - un analista de inteligencia del Ejército que se sospecha filtró los documentos - creadas por la red social desde el 1 de noviembre de 2009.
     Gonggrijp dijo a Reuters que se enteró por primera vez de que el Gobierno de Estados Unidos quería obtener sus registros cuando recibió un correo electrónico enviado el pasado 7 de enero por Twitter en el que se le informaba de la orden judicial.
     En ese mensaje, Twitter dijo que respondería a la orden en 10 días, a menos que se presente una moción para anularla o que se alcance alguna otra resolución para la demanda del gobierno.
     Aden Fine, abogado de la American Civil Liberties Union que está estudiando la orden, dijo que los correos electrónicos de Twitter indican que aún no ha entregado al Gobierno de Estados Unidos ninguno de los registros solicitados por los fiscales.
     Mark Stephens, abogado británico de Assange, dijo a Reuters que él no cree que Assange o WikiLeaks hayan recibido notificaciones de Twitter sobre que las autoridades de Estados Unidos exigen sus registros.
     Durante el fin de semana, Jonsdottir escribió en Twitter que está buscando asesoría legal y que ha hablado con el ministro de Justicia de Islandia, que está revisando el caso.
      "El Gobierno de Estados Unidos está intentando convertir en un crimen los chivatazos y la publicación del material que respalda esas revelaciones", dijo Jonsdottir el lunes en un mensaje en Twitter.
     No fue posible contactar inmediatamente con Jonsdottir para que realizara comentarios.
     Empleados de Twitter no realizaron comentarios.


Vía: cibersur